Hoy en día la cultura está caracterizada (en términos generales) por la preponderancia de la producción «anecdótica»: contenidos ligeros, efímeros y fácilmente consumibles que prevalecen sobre aquellos que poseen mayor profundidad y reflexión. Esta tendencia es especialmente notable en el ámbito de la cultura visual, donde las imágenes y videos, desprovistos de contexto y análisis, dominan los medios de comunicación.
Cuando hablamos de producción anecdótica nos referimos a contenidos que son superficiales, breves y diseñados para el consumo rápido. Estos contenidos a menudo carecen de profundidad analítica o reflexión crítica y están destinados a entretener más que a informar o educar. En la cultura visual, esto se traduce en imágenes y videos que no ofrecen un contexto o una narrativa más amplia.
Las plataformas de redes sociales contribuyen a la rápida circulación de imágenes y videos, incentivando a los creadores a producir contenido que genere un impacto instantáneo. El algoritmo de estas plataformas (casualmente…) favorece la viralidad y la frecuencia de publicación por encima de la calidad y profundidad del contenido.
La sobreabundancia de este tipo de contenido anecdótico puede conllevar un montón de implicaciones, entre ellas una que nos preocupa especialmente: un impacto en la creatividad y la innovación. Se fomenta la homogeneización del contenido, se repiten fórmulas exitosas y se evita la experimentación y la innovación. Lo diferente no tiene cabida en las redes sociales.

Por todo ello y para contrarrestar esta tendencia, es necesario, más que nunca, potenciar una educación y alfabetización también visual y mediática, para fomentar el pensamiento crítico y aprender a discernir entre la gran cantidad de contenidos ofertados hoy en día.
Desde Pintar-Pintar creemos que es posible fomentar un entorno cultural donde la reflexión y la calidad recuperen su valor desde una edad temprana. Por ello nos esforzamos en generar contenidos atractivos, sí, pero también con cierta «carga» o «poso». De ahí nuestro empeño en ofreceros, acompañando a nuestras publicaciones, unas guías didácticas o cuadernos creativos con ideas o propuestas para profundizar en los contenidos de cada una de nuestras publicaciones.
Y es que la literatura infantil y juvenil juega un papel crucial en el desarrollo intelectual y emocional de los niños y niñas. Es cierto que los libros «de autoayuda simplista» o con «temas escatológicos» pueden ser populares por su facilidad de consumo y su humor, pero también pensamos que es esencial equilibrar este tipo de contenido con historias que ofrezcan profundidad y significado.
A través de publicaciones que potencien la sensibilidad y el pensamiento crítico o actividades pedagógicas bien diseñadas, podremos ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades críticas esenciales para su crecimiento personal y académico, preparando a una generación más consciente y comprometida con el mundo que los rodea.
Habrá quien nos diga que nuestro enfoque está «anticuado» o no «acorde a las modas», pero para nosotros es una respuesta necesaria y progresista a las necesidades educativas y culturales contemporáneas.
✍️ Ester Sánchez / Desde la trastienda del libro
Editora, ilustradora y fundadora de Pintar-Pintar Editorial



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