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NOVEDAD: «Lin quiere volar» de Aique Fernandi e Iranidis Fundora

Lin quiere volar

TEXTOS: Aique Fernandi

ILUSTRACIONES: Iranidis Fundora

ISBN: 978-84-949428-9-1

CÓDIGO BIC: YBC-5AF

MATERIA: INFANTIL

IDIOMA: CASTELLANO

RESUMEN: 

Lin todo lo quiere saber. También es un poco travieso, y cuando se asoma a la ventana y dice: ¡Quiero volar!, su padre se asusta mucho. Porque Lin todavía es pequeño, y aún no tiene sus alas, y si se lanzara al mundo sin ellas abriría un hoyo en el suelo hasta el centro de la Tierra. Aunque eso no le quita las ganas; Lin insiste, quiere volar, y su padre dibuja unas alas que algún día saldrán del papel y se le pegarán en la espalda. Pero cuidado: el vuelo, como la vida, viene sin instrucciones.

Lin quiere volar es una historia sobre la curiosidad, la autonomía y la libertad infantiles.

NOTA DE PRENSA

Lin, un niño que estrena alas, aterriza en las librerías en busca de aventuras

Pintar-Pintar edita una historia sobre la curiosidad, la autonomía y la libertad infantiles.

El álbum infantil Lin quiere volar, escrito por Aique Fernandi e ilustrado por Iranidis Fundora, llega a las librerías bajo el brazo de su protagonista, un niño curioso e inquieto que anhelaba volar antes de tener alas y que, ya con ellas a la espalda, deberá saber cómo dominarlas.

El libro, editado por Pintar-Pintar, narra la historia de Lin, un niño un poco travieso y ansioso por conocer todo lo que el mundo puede ofrecerle. Para volar por sí solo, Lin necesita unas alas, las mismas que su padre esbozará sobre un papel y que, un día, se le pegarán en la espalda. Si no tiene paciencia, Lin corre el riesgo de caerse y abrir un hoyo en el suelo hasta el centro de la Tierra.

«Vivo en un cuarto piso y, al otro lado de la calle, también en un cuarto, vive mi hermano pequeño con la muyer y dos hijos», explica el autor, Aique Fernandi. «Pelayo, el más pequeño de los dos niños, me saludó un día desde la ventana y me dijo que quería volar. A partir de ese momento, me puse a pensar en cómo podría desarrollarse la historia de un neñu que quisiera volar y en cómo sus padres podrían convencerlo para que no saltara por la ventana», añade el escritor.

«Lo importante para mí», continúa Fernandi, «era que se percibiera la historia desde el punto de vista del niño». «Quería que fuera tierna, pero real y nada ñoña. Quería que hubiera humor sin moraleja», aclara el autor, que sorprende con un desenlace alejado de lugares comunes.

En la historia también sorprende la reacción del padre de Lin, que primero se asusta al considerar que su hijo no está preparado para volar y que luego, tirando de imaginación, le dibuja unas alas que abandonarán el papel en el momento en que Lin sea capaz de estrenarlas. Pero las alas, como la vida, vienen sin instrucciones, y Lin deberá aprender a utilizarlas sin ayuda de nadie.

«Creo que ye una pulsión humana desde el principio de los tiempos: volar, liberarse de las ataduras de la tierra y ser libres», asegura el autor. «Buscar esas cosas tiene riesgos como hacer un agujero en el suelo, llegar al centro de la Tierra y hundirse en un mar de fuego y metal fundido. O que te duelan las narices a la mañana siguiente. Los niños pequeños cuentan con los padres; si papá está conmigo, no me va a pasar nada. Y tampoco miden las consecuencias; pero para eso están las experiencias de la vida, para machacarse las narices y darse cuenta de los riesgos», dice.

Según la ilustradora del libro, Iranidis Fundora, «el amor de la familia es fundamental, sea cual sea», para que los niños y niñas se sientan apoyados en este viaje iniciático; cada cual aprende a guiarse por sí solo, pero es esencial que los parientes más cercanos velen sus vuelos y sus caídas.

«Los niños deben saber que pueden contar con ello, que las respuestas a sus preguntas deben tener las mismas alas y que, en la medida en que esto suceda, crecerá su imaginación y con ella sus ganas de descubrir un mundo que recién comienza a abrirse para ellos. Somos responsables de los sueños de nuestros niños y deben saber que cuentan con nosotros», asegura.

Un álbum nacido n’asturianu

Lin quiere volar fue primero, en realidad, Lin quier esnalar, y su autor se valió del español de México para traducir el cuento conservando la esencia del original. «Jamás escribo literatura en castellano, siempres lo faigo n’asturianu. Sí manejo el inglés y el castellano por cuestiones prácticas de trabajo o por cortesía con gente de fuera. Pero si mis lectores van a estar en Asturies, no me “gusta” [presta] expresarme en castellano. Otra cosa ye que sea para fuera de Asturies. Me pasa lo mismo al hablar: por razones de trabajo u otras, hablo castellano o inglés en Asturies, pero más allá de lo estrictamente necesario, hago por hablar nada más en asturianu. Para mí, ye lo natural».

«La primera traducción me sonaba artificial», explica Fernandi, «estaba en castellano estándar, pero como estuve viviendo 18 años en México, hice una segunda torna al castellano de allí y esa la sentí natural (la variedad del noreste de México era la herramienta para comunicarme con personas de carne y hueso, mientras que el de España lo viví siempre como una cosa de la tele, los libros o el mundo académico, pero no como algo cotidiano de les persones del pueblu)».

En castellano o en asturiano, la historia de Fernandi viene acompañada por las ilustraciones de Fundora, que tampoco nacieron de una forma habitual, sino que, antes de quedar plasmadas en papel, fueron talladas en madera y después entintadas. «De inicio hago los bocetos, al menos los primeros, para que el equipo de la editorial sepa por dónde va la idea», expone la ilustradora.

«Luego», continúa, «dibujo sobre las tablas directamente a medida que me surgen las ideas de cada situación. La maqueta que me entregó la editorial, donde iban distribuidos los textos a lo largo del libro, me dio la idea de cada escena. No trabajo por orden de páginas sino por inspiración de cada fragmento del texto. Después: tabla dibujada, tabla tallada. ¡Grabar en madera es un oficio que requiere de mucha paciencia y buenas herramientas! Luego, imprimir es un procedimiento absolutamente artesanal. Entintar, colocar el papel y darle con una cuchara a la superficie hasta estampar en el papel la imagen final. Secar, escanear e iluminar con manchas de color va después».

Iranidis, que trabaja desde su casa-taller en La Habana, pensó primeramente en un libro a una sola tinta, en tinta negra, pero terminó por salpicar su grabado con tonos más vivos de acuarela. «Ester [Sánchez, coeditora de Pintar-Pintar] me pidió que usáramos el grabado para ilustrar la historia y, por una cuestión de tiempo, pensamos solo en el negro de la estampa. Pero para ser sincera, siempre preocupa a todos que un libro infantil no tenga colores… Creo que es algo que debemos superar, pero Ester es una artista, ella sabe entender los libros y a los lectores, así que me sugirió poner algo de color. Debo decir que es muy importante esta relación con los editores para lograr un producto de calidad. Así que salpiqué de colores las imágenes y de este modo mantuve la línea fuerte y expresiva del grabado y la frescura y el tono de la acuarela», añade.

Lin quier esnalar supone la segunda colaboración de la artista cubana con Pintar-Pintar tras Un monstruu ensin corazón, publicado en 2011. Por su parte, el autor asturiano Aique Fernandi trabaja por primera vez con esta editorial, deseando que la historia de Lin llegue a muncha xente.

Para Aique, que compagina la escritura y la traducción con su labor como profesor, volver a publicar siempre es «algo especial»: «Una parte de ti sale a tomar el sol y los demás la ven. Si les gusta, si aprenden algo con ello, sientes que valió la pena y quieres seguir escribiendo, seguircompartiendo. Cuando te das y la gente responde positivamente, quieres seguir compartiéndote».

Para Iranidis, que realizó estudios de Edición en la Escuela Superior de Arte de Oviedo, editar de nuevo con Pintar-Pintar le trae recuerdos de su vida en Asturias, a la que considera su «otra Patria»: «En esa tierra tengo amigos y recuerdos que no cambiaría por nada. Lo que sé de ilustración, de grabado, de historia, se lo debo a su maravillosa escuela de artes y a sus profesores. Viví allí mientas estudié y aunque siempre tuve la certeza de que volvería a mi país, sabía que mi corazón quedaría allí, cruzando el túnel de El Negrón entre tanta gente linda y tantos paisajes inolvidables. Volví a Cuba con la convicción de aplicar aquí los conocimientos que traje, la experiencias vividas y transmitirlos también a quienes deseen saberlo y apreciarlo», concluye Iris.

Información sobre los autores

AIQUE FERNANDI

Es licenciado en Filología Inglesa. Nació en Sotrondio en 1967 y después de vivir en Sama, L’Entregu, Galicia, EEUU, Dinamarca, Japón o México, vuelve a Llangréu, donde trabaja como profesor, normalizador, traductor y escritor. Ha traducido dos obras de teatro del inglés al asturiano: Lo que vio’l mayordomu de Joe Orton, y La importancia de ser Severu d’Oscar Wilde, además de publicar varias poesías por revistas del país y ganar varios premios con sus cuentos, uno de los más importantes el último Premio María Josefa Canellada de Lliteratura Xuvenil por Invisible.

IRANIDIS FUNDORA

Es una destacada pintora, diseñadora gráfica y grabadora cubana centrada fundamentalmente en la ilustración de libros, carteles y portadas de discos. Nació en 1979 en Santa Clara, y gracias a su madre ha podido desarrollar su vocación por el arte y la pintura. En el año 1998 se graduó en la Academia de Artes Plásticas Oscar Fernández Morera, en Trinidá, Santi Spíritus, en la especialidad de pintura. También realizó estudios de Edición de Arte en la Escuela Superior de Arte de Oviedo, en las especialidades de Diseño Gráfico e ilustración. Ha colaborado con anterioridad con Pintar-Pintar en el álbum infantil ilustrado Un monstruu ensincorazón, con textos de la escritora y profesora asturiana Maria Luz Pontón. 

En esta ocasión las ilustraciones para este libro están elaboradas a partir de diferentes grabados que Iranidis ha tallado y estampado en el Taller Experimental de Gráficas de La Habana en donde trabaja como aprendiz.

FICHA TÉCNICA

Textos: Aique Fernandi
Ilustraciones: Iranidis Fundora
Directoras de la colección: Ángela Sánchez Vallina y Ester Sánchez 
Formato: 21 x 22 cm
Encuadernación: Tapa dura
Diseño: Ester Sánchez 
ISBN: 978-84-949428-9-1 
Páginas: 60
Edita: Pintar-Pintar Editorial
Primera edición: noviembre de 2019 Edición original en asturiano
Imprime: Gráficas Summa (Asturias)
PVP: 15 €
Dossier de prensa: Pablo Fraile Dorado
Distribución: consulta en este enlace

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Editorial española especializada en literatura infantil y juvenil.
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