Ángel González: poesía para leer con los ojos abiertos
Cien años después de su nacimiento, la poesía de Ángel González vuelve a respirar entre las páginas de un libro que invita a mirar despacio: un álbum ilustrado que transforma sus versos en imágenes y devuelve a la infancia la emoción de la palabra viva
Nota de prensa
En un mundo que corre demasiado, llega un libro que pide pausa. Ángel González. Poemas para mirar despacio (Pintar-Pintar Editorial, 2025) nace como homenaje centenario a uno de los grandes nombres de la poesía española contemporánea, y lo hace en forma de álbum ilustrado, con palabras del propio poeta y con imágenes de la artista Marina Buxó. El resultado es una obra donde el verso se desliza con ligereza y hondura, y donde el arte gráfico no ilustra sino interpreta, sugiere, prolonga.

Concebido para lectoras y lectores a partir de cinco años —en lectura acompañada— y para quienes se aventuran de manera autónoma desde los ocho o nueve, este libro se aleja del didactismo para convertirse en una experiencia estética y emocional. Tal como subraya María Rosa Serdio, maestra, escritora y co-seleccionadora de los textos junto a Susana Rivera, viuda del poeta y filóloga, la propuesta es clara: no se trata de trabajar poesía, sino de disfrutarla, vivirla como una forma de presencia sensible en la vida cotidiana.
Un poeta con voz de niño
Ángel González (Oviedo, 1925 – Madrid, 2008) no fue un poeta para niños, pero sí fue un poeta capaz de hablarles. Su mirada, cargada de ironía, ternura y lucidez, nunca dejó de conservar la frescura del asombro. Este volumen recoge doce de sus poemas —como Capital de provincia, La verdad de la mentira, Ayer o Por aquí pasa un río— que componen una travesía emocional y vital: desde los juegos de la infancia hasta las metáforas del amor y la fugacidad del tiempo, pasando por la contemplación de la naturaleza o el humor de las palabras que juegan consigo mismas.

Los textos se presentan sin adaptaciones, tal como los escribió el poeta, respetando su lenguaje, su musicalidad, su tono irónico y su mirada humana. La mediación no está en los versos, sino en el acompañamiento: en la selección cuidadosa, en la introducción afectiva de Susana Rivera y en la lectura poética que propone María Rosa Serdio. La intención no es simplificar ni proteger al lector infantil, sino abrirle una puerta: que entre, escuche, explore y haga suya esa voz que canta, susurra o se ríe, pero siempre dice la verdad —incluso cuando miente.
«No vamos a meternos en todas las profundidades», escribe Serdio en el prólogo literario, «vamos a dejarnos flotar». Esa flotación es el gran acierto del libro: propone una lectura sin afán de análisis, sin interrogatorio escolar, sino guiada por la intuición y la empatía.
Una voz que respira en el aula
«Un docente ha de ser siempre portador de buenas noticias», dice María Rosa Serdio, que no solo ha seleccionado los poemas junto a Susana Rivera, sino que también ha llevado durante años la poesía al aula. Para ella, la poesía no se «trabaja»: se respira. Se goza. Se comparte. «La bella palabra es un regalo —afirma—, y como tal, ha de darse como un motivo de comunicación pura».

Su defensa de la lectura poética como un momento de arte y conexión —sin ejercicios obligatorios, sin rendición de cuentas— atraviesa todo el espíritu del libro. En cada verso, en cada ilustración, hay un deseo de belleza sin prisa, de enseñanza sin imposición. De hecho, como dice Serdio, «la poesía es el buen aire de un idioma y la mejor canción de un autor».
Marina Buxó: ilustrar con aire, pausa y confianza
Acompañando cada poema, las ilustraciones de Marina Buxó no explican: respiran. La artista confiesa haber trabajado desde la intuición, sin dejarse bloquear por la relevancia del autor. «Si piensas demasiado —dice—, llegan las dudas y algún miedo que otro. Así que me lancé al agua de cabeza. Y una vez dentro, empecé a nadar lo mejor que pude».
Ese impulso —instintivo, vital, generoso— se traduce en imágenes llenas de delicadeza, textura y emoción. Buxó combina técnicas digitales con ceras, grafito y acuarela para crear un universo visual donde lo figurativo y lo sensorial conviven con naturalidad. Cada doble página deja espacio al silencio, al aire, a la imaginación de quien lee: una narración visual que acompasa la lectura y hace visible la respiración del verso.

Una mariposa revolotea a lo largo del libro, a veces en primer plano, otras casi escondida. No es un adorno, sino un símbolo. Como el molinillo de viento que la editorial Pintar-Pintar utilizó en talleres anteriores para soplar los poemas al aire, la mariposa se convierte aquí en metáfora del alma poética: leve, libre, efímera. Un hilo conductor que une poemas, páginas y emociones, recordando que la poesía, como el vuelo, solo existe en movimiento.
Entre los textos que más la inspiraron, la ilustradora recuerda Ayer, donde Ángel González juega con el paso del tiempo y la calidez doméstica. «Vi la escena clara —explica—: la merienda, la mesa del comedor, el olor a café con leche… Sentí esa luz templada de una tarde en casa». Esa escena resume bien el tono del conjunto: un mundo cotidiano transfigurado por la mirada, donde cada objeto respira con ternura.

«El reto de ilustrar poesía —resume Buxó— es que no se trata de contar, sino de evocar». Y eso es exactamente lo que logra: su estilo abre más de una lectura posible, convierte cada imagen en una puerta, cada verso en un silencio lleno de sentido. Ilustrar poesía, en su caso, es un acto de confianza: dejar que la emoción encuentre su forma sin forzarla, y permitir que el poema siga volando.
Una edición para leer con todos los sentidos
Editado con el cuidado artesanal que caracteriza a Pintar-Pintar, el volumen ha sido impreso en Asturias sobre papel sostenible certificado FSC, con encuadernación rústica cosida y un diseño que invita a la lectura lenta. Forma parte de la colección de Poesía Ilustrada de la editorial, que busca acercar la palabra poética a la infancia desde una perspectiva artística, educativa y afectiva. En este mismo espíritu se inscribe el cuaderno creativo descargable libremente en la web de Pintar-Pintar, un recurso complementario para familias y docentes que quieran expandir la experiencia lectora con propuestas lúdicas y reflexivas.

El proyecto ha contado además con la colaboración de la Red de Bibliotecas Públicas Municipales de Oviedo y la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Oviedo.
Leer despacio: una pedagogía de la belleza
Más allá del homenaje, más allá de la función literaria, Poemas para mirar despacio es un libro que propone una ética de la atención. Frente al vértigo del consumo cultural, enseña que la poesía —como la infancia— necesita tiempo, espacio y mirada. Invita a detenerse en una imagen, a pronunciar en voz alta un verso, a escuchar la música interior de las palabras.

Y lo hace sin solemnidad, sin exigencias. Solo con la certeza, tan sencilla como profunda, de que los ángeles existen para guiarnos y protegernos. Quizás por eso, este Ángel González, transformado en páginas, ilustraciones y versos, sigue haciendo lo que hacía en vida: enseñarnos a mirar el mundo con inteligencia y cariño.

Resumen
Con motivo del centenario del nacimiento de Ángel González, este libro reúne doce poemas que acercan a niñas y niños a la poesía de uno de los grandes autores de la literatura española contemporánea. La edición incluye una introducción de la maestra y escritora M.ª Rosa Serdio, que presenta de forma accesible la vida y la obra del poeta, así como una carta de Susana Rivera, filóloga y viuda de Ángel González. Las ilustraciones de Marina Buxó acompañan y enriquecen cada poema, invitando a la lectura compartida en casa y en la escuela. Un libro cuidado y cercano, pensado para disfrutar de la poesía en voz alta, descubrir la belleza de las palabras y abrir la puerta al universo poético de Ángel González desde la infancia.
Este álbum ilustrado es fruto de la colaboración con la Red Bibliotecas Públicas Municipales de Oviedo y la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Oviedo, con el deseo de acercar la poesía a niñas y niños y disfrutar de la belleza de las palabras desde la infancia.
Un álbum ilustrado para…
- Lectoras y lectores a partir de 5 años en lectura acompañada, y desde 8-9 en lectura autónoma, con curiosidad por las palabras que brillan despacio.
- Docentes que buscan una puerta a la poesía desde la emoción, el ritmo y la belleza de lo cotidiano.
- Familias lectoras que disfrutan leyendo en voz alta, compartiendo asombros y sembrando sensibilidad literaria.
- Librerías y bibliotecas con secciones de poesía ilustrada, iniciación a la lectura poética y autores esenciales.

Ficha técnica:
| Textos: Ángel González | ISBN: 979-13-990269-2-4 |
| Ilustraciones: Marina Buxó | Número de páginas: 32 |
| Formato: 20 x 24,8 cm | Idioma: castellano |
| Encuadernación: rústica cosida con solapas | Año de edición: 2025 |
Más contenidos:
- Galería de fotos
- Más información y primeras páginas
- Dosier de prensa (.pdf)
- Cuaderno creativo para el aula (.pdf)
- Distribuye: Asturlibros
Pintar-Pintar Editorial
Fundada en Asturias en 2005, Pintar-Pintar Editorial es un sello especializado en literatura infantil y juvenil ilustrada, con un catálogo que combina arte, palabra y educación. Su línea de Poesía Ilustrada acerca la voz de grandes autores a la infancia a través de libros que invitan a leer con los ojos, con la voz y con la imaginación.
La editorial defiende la presencia de la poesía en las aulas y en los hogares como una forma de sensibilidad y pensamiento. Entre sus títulos destacan Versonajes, Versos d’Asturies, Bolso de niebla o Arroz, agua y maíz, obras que dialogan entre texto e imagen y proponen una lectura lenta, expresiva y compartida.
Pintar-Pintar colabora habitualmente con bibliotecas, docentes e instituciones culturales en proyectos de mediación lectora, y ofrece en su web recursos educativos y cuadernos creativos descargables para acompañar la lectura en familia o en el aula.



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